Como integrantes del mercado nacional e internacional de la iluminación, tenemos que aprender a medir los impactos ambientales de nuestras luminarias, analizarlas y adecuarlas teniendo en cuenta el diseño ecológico de los productos a lo largo del análisis de su ciclo de vida y muy particularmente, su consumo de materias primas.
La economía lineal: El avance de la revolución industrial iniciado a finales del siglo XIX produjo como consecuencia un modelo de producción y consumo basado en la utilización de nuestros recursos naturales. El proceso conocido como “economía lineal” lo podemos ejemplificar como: extraer, fabricar, consumir y fin
almente tirar. A largo plazo, el actual modelo basado en una economía lineal es insostenible. Se espera que la población mundial alcance los 9 mil millones en 2050, lo que agravará la demanda de recursos escasos. Los vertederos se están llenando rápidamente, y se espera que la generación de residuos urbanos alcance los 2.200 millones de toneladas en 2025, en comparación con los 1.300 millones de toneladas de 2012, según el Banco Mundial.
La economía circular: La Fundación Ellen MacArthur, destacada defensora de la economía circular, describe la economía circular como “un enfoque sistémico para el diseño de
procesos, productos/servicios y modelos de negocio, que permite un crecimiento económico sostenible ya que administra los recursos de manera más efectiva como resultado de conseguir que el flujo de materiales sea más circular, y reduce los residuos y, en última instancia, los elimina”.





